Actualizado 2026. La certificación BREEAM —Building Research Establishment Environmental Assessment Method— es el sistema de evaluación de sostenibilidad de edificios más utilizado en Europa. En España, y especialmente en el mercado de vivienda de Madrid, esta certificación ha pasado de ser un plus diferencial a convertirse en un argumento de valor con impacto demostrable en el precio y la liquidez del activo. En este artículo analizamos qué implica BREEAM Residencial, qué niveles existen, qué obras llevan a un inmueble a certificarse y cómo el arquitecto lidera ese proceso.

BREEAM Residencial: criterios y niveles

BREEAM Residencial evalúa el desempeño ambiental y de sostenibilidad de una vivienda o edificio residencial a través de nueve categorías de análisis: gestión del proyecto, salud y bienestar, energía, transporte, agua, materiales, residuos, uso del suelo y ecología, y contaminación.

Cada categoría tiene un peso ponderado en la puntuación global y un conjunto de créditos que se pueden obtener en función de las soluciones adoptadas en el proyecto y verificadas en obra. La puntuación total determina el nivel de certificación obtenido. Los niveles son cinco: Pass —puntuación superior al 30 %—, Good —superior al 45 %—, Very Good —superior al 55 %—, Excellent —superior al 70 %—, y Outstanding —superior al 85 %—.

En el mercado residencial español, los niveles más frecuentes en proyectos de obra nueva son Very Good y Excellent. El nivel Outstanding es excepcional y se aplica fundamentalmente a proyectos emblemáticos de referencia internacional. Para rehabilitaciones de inmuebles existentes en Madrid, los niveles Pass y Good son objetivos alcanzables con inversiones moderadas y bien orientadas.

El proceso de certificación exige la designación de un Evaluador BREEAM acreditado por BREEAM España, que acompaña el proyecto desde la fase de diseño, verifica las soluciones adoptadas en obra y emite la certificación final tras el cierre. El arquitecto es el interlocutor técnico natural con el evaluador a lo largo de todo el proceso, tanto en la fase de diseño como en la de construcción.

Qué obras o cambios llevan a un inmueble a certificarse

En proyectos de obra nueva, la certificación BREEAM se integra de forma óptima desde las fases iniciales de diseño. Las decisiones que más influyen en la puntuación son la orientación del edificio, la calidad de la envolvente térmica, el sistema de climatización elegido, las instalaciones de agua y la elección de materiales con bajo impacto ambiental documentado.

En rehabilitaciones de inmuebles existentes —el escenario más habitual en el contexto del parque residencial de Madrid—, las actuaciones con mayor impacto en la puntuación BREEAM son las siguientes:

Mejora de la envolvente: aislamiento de fachada por el exterior mediante sistema SATE, sustitución de carpinterías por sistemas con rotura de puente térmico y doble o triple acristalamiento de baja emisividad, impermeabilización y aislamiento de cubierta. Estas intervenciones mejoran simultáneamente la eficiencia energética, la calificación del certificado energético y la puntuación en las categorías de energía y salud y bienestar de BREEAM.

Sistemas de climatización eficientes: sustitución de calderas de gas por bombas de calor aerotérmicas con alta eficiencia estacional, instalación de sistemas de ventilación mecánica con recuperación de calor, incorporación de energía solar fotovoltaica para autoconsumo parcial de la demanda eléctrica del edificio.

Gestión eficiente del agua: instalación de grifería y sanitarios de bajo consumo certificados, sistemas de recogida y aprovechamiento de aguas pluviales o grises para riego o cisternas de inodoro, contadores individuales de consumo en edificios plurifamiliares para monitorizar y gestionar la demanda.

Materiales con baja huella ambiental: uso de materiales con Declaración Ambiental de Producto —DAP—, madera certificada FSC/PEFC, áridos reciclados en trabajos de construcción. Esta categoría tiene mayor peso en obra nueva que en rehabilitación, donde el uso de materiales existentes ya tiene una cierta valoración positiva.

Prima de valor y liquidez en el mercado: datos reales

Los datos del mercado europeo muestran de forma consistente que los inmuebles certificados con BREEAM Excellent u Outstanding obtienen primas de valor de entre el 5 % y el 15 % respecto a inmuebles comparables sin certificación en la misma zona y segmento. En el mercado de activos terciarios —oficinas, hoteles, activos logísticos—, esa prima puede superar el 20 % en los mercados más maduros.

En vivienda residencial en España, la prima es aún moderada en comparación con el mercado anglosajón o el centroeuropeo, pero la tendencia es claramente ascendente y acelerada. El endurecimiento de las exigencias del Código Técnico de la Edificación, la directiva europea de eficiencia energética de edificios —EPBD 2024— y la creciente demanda de compradores con criterios ESG y de inversores institucionales están ampliando el diferencial de valor entre activos sostenibles certificados y activos convencionales.

Desde el punto de vista de la liquidez, los inmuebles certificados presentan menor tiempo de comercialización en los principales mercados europeos, generan mayor interés entre inversores institucionales y fondos inmobiliarios con mandatos de sostenibilidad, y tienen acceso preferente a financiación verde de entidades bancarias con condiciones mejoradas. En Madrid, ese diferencial de liquidez empieza a ser apreciable en las zonas prime y en el segmento de vivienda de obra nueva.

Cómo el arquitecto lidera el proceso de certificación

El arquitecto es la figura central en cualquier proceso de certificación BREEAM, tanto en obra nueva como en rehabilitación. Su papel incluye varias funciones indispensables: identificar en fase de diseño las categorías donde es posible obtener mayor puntuación con el presupuesto disponible; coordinar al equipo técnico —ingenieros de instalaciones, estructuristas, aparejadores— para que las soluciones adoptadas sean verificables por el evaluador acreditado; y actuar como interlocutor técnico principal durante las auditorías de diseño y de construcción.

Para un inversor inmobiliario, contar con un arquitecto con experiencia en certificación BREEAM significa poder tomar decisiones informadas sobre qué nivel es alcanzable con cada presupuesto de reforma y cuál es el retorno esperado de esa inversión adicional en términos de precio de venta, renta mensual o acceso a financiación preferente.

La certificación BREEAM no es únicamente un sello de sostenibilidad. Es una herramienta estratégica de posicionamiento de activos en un mercado donde la eficiencia energética y la calidad ambiental están pasando de ser atributos opcionales a ser requisitos de financiación, de valoración técnica y de acceso a los segmentos más solventes de la demanda.

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