Actualizado 2026.

La licencia de vado es el permiso municipal que autoriza a modificar el uso de la acera para permitir el acceso de vehículos a un garaje, local o parcela desde la vía pública. En Madrid es un trámite muy habitual para comunidades de propietarios con garaje, viviendas unifamiliares y locales comerciales, pero también una fuente frecuente de confusiones sobre quién puede solicitarlo, qué tasas conlleva y qué obligaciones genera. Aquí tienes una guía práctica y actualizada de todo el proceso.

Qué es un vado y para qué sirve

Un vado es una modificación de la rasante del bordillo y de la acera que permite el paso de vehículos entre la calzada y un inmueble. Al autorizarlo, el Ayuntamiento de Madrid prohíbe el estacionamiento de otros vehículos frente a ese acceso, garantizando la entrada y salida permanente. Es, por tanto, un derecho de uso especial del dominio público que se concede a un titular concreto y por el que se paga una tasa anual.

Existen distintos tipos según su uso: vados de garaje de comunidades o viviendas, vados de uso industrial o comercial, y vados de horario limitado. Cada categoría tiene condiciones y tarifas diferentes.

Quién puede solicitar la licencia de vado

Puede solicitarla el titular del inmueble que da acceso al vehículo: el propietario de la vivienda unifamiliar, el titular del local o, en el caso más común, la comunidad de propietarios a través de su presidente o administrador, previo acuerdo en junta. Cuando se trata de una comunidad, es importante que el acuerdo conste en acta y que la solicitud la firme quien ostente la representación legal.

Si tu garaje es comunitario, conviene revisar primero cómo se adoptan estos acuerdos: te puede ayudar nuestra guía sobre la convocatoria de la junta de propietarios y sus plazos legales.

Requisitos y documentación necesaria

Aunque el detalle exacto puede variar según la normativa municipal vigente, con carácter general el Ayuntamiento de Madrid suele requerir la solicitud normalizada con los datos del titular y del inmueble, la acreditación de la titularidad o derecho sobre el inmueble, la licencia de funcionamiento o de actividad del garaje cuando proceda, un plano de situación y un croquis del acceso indicando el ancho del vado solicitado y, en muchos casos, documentación técnica firmada por un arquitecto o arquitecto técnico cuando la concesión implica obra en la acera o cuando el garaje requiere una licencia de actividad previa.

Para garajes de cierto tamaño, la tramitación del vado va ligada a la licencia de actividad del aparcamiento, por lo que es habitual encargar la documentación técnica a un arquitecto que coordine ambos trámites.

La tasa del vado: cómo se calcula

El vado conlleva el pago de una tasa anual por utilización privativa del dominio público. Su importe depende de varios factores: la categoría de la calle (las vías más céntricas y comerciales tienen tarifas más altas), el ancho del vado en metros lineales, el número de plazas del garaje y el tipo de uso. Por eso dos vados de tamaño similar pueden tener cuotas muy distintas según su ubicación.

Además de la tasa periódica, la concesión inicial puede llevar asociada una tasa de tramitación y el coste de la placa oficial de vado, que es el distintivo numerado que acredita la autorización y debe colocarse en el acceso.

Obras en la acera y obligaciones del titular

Conceder un vado suele implicar rebajar el bordillo y adaptar la acera. Estas obras deben ejecutarse conforme a las especificaciones municipales y, en muchos casos, las realiza o supervisa el propio ayuntamiento o una empresa autorizada, repercutiendo el coste al solicitante. El titular del vado queda obligado a conservar en buen estado el rebaje y a mantener visible la señalización.

Es importante saber que el vado no otorga derecho a estacionar el propio vehículo sobre la acera ni a invadir la calzada: únicamente garantiza el acceso libre. El uso indebido puede dar lugar a sanciones e incluso a la revocación de la licencia.

Baja, modificación y renovación del vado

Si dejas de necesitar el vado —por ejemplo, al clausurar un garaje— debes solicitar la baja para dejar de pagar la tasa y retirar la placa; en caso contrario, la deuda sigue generándose. También puedes solicitar modificaciones de ancho o de horario, que se tramitan como una nueva autorización. La concesión se mantiene mientras se cumplan las condiciones y se abone la tasa, sin necesidad de renovarla cada año salvo cambios.

Antes de iniciar cualquier obra de adaptación del acceso, comprueba si necesitas además una comunicación previa o licencia: lo explicamos en nuestra guía sobre qué obras puedes hacer con comunicación previa en Madrid.

Problemas frecuentes y cómo evitarlos

En la práctica, los conflictos con los vados suelen repetirse y, en su mayoría, son evitables con un poco de previsión. El más habitual es el estacionamiento indebido frente al vado: aunque la placa prohíbe aparcar, no siempre se respeta. En estos casos, el titular puede avisar a la grúa o a la policía municipal para que retire el vehículo, ya que el vado garantiza el acceso permanente. Conservar la placa visible y legible es fundamental para poder reclamar.

Otro problema frecuente es el ancho insuficiente. Solicitar un vado más estrecho de lo necesario para ahorrar en la tasa puede dificultar las maniobras de entrada y salida, sobre todo en garajes con rampa o con giro. Conviene dimensionar el vado pensando en los vehículos reales que lo van a usar, no en el mínimo teórico. También es común olvidar la coordinación con la licencia de actividad del garaje cuando este supera determinado número de plazas, lo que puede bloquear el expediente, y descuidar la conservación del rebaje de acera, cuyo deterioro el ayuntamiento puede requerir reparar.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto cuesta la tasa de un vado en Madrid?

Depende de la categoría de la calle, el ancho del vado y el número de plazas del garaje. Por eso varía mucho de una ubicación a otra; lo más fiable es consultar la ordenanza fiscal vigente o pedir el cálculo al ayuntamiento.

¿Puede una comunidad de propietarios pedir el vado?

Sí. Es el caso más frecuente en garajes comunitarios. La solicitud la firma el presidente o administrador, previo acuerdo adoptado en junta de propietarios y reflejado en acta.

¿El vado me permite aparcar sobre la acera?

No. El vado solo garantiza el acceso libre de vehículos al inmueble y prohíbe que otros estacionen frente a él, pero no autoriza a estacionar sobre la acera ni a invadir la vía pública.

¿Qué pasa si no doy de baja un vado que ya no uso?

Mientras la licencia siga vigente, la tasa anual se sigue devengando aunque no utilices el acceso. Para dejar de pagar debes solicitar la baja y retirar la placa oficial.

¿Necesito un arquitecto para tramitar el vado?

No siempre, pero cuando el garaje requiere licencia de actividad o la concesión implica obra en la acera, suele ser necesaria documentación técnica firmada por un arquitecto o arquitecto técnico.

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